"Si más no hemos hecho en el sostén sagrado de nuestra Independencia, de nuestra integridad y de nuestro honor, es porque más no hemos podido" - JUAN MANUEL DE ROSAS

Mostrando entradas con la etiqueta Islas Malvinas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Islas Malvinas. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de abril de 2009

2 DE ABRIL DE 1982, DIA DEL VETERANO DE GUERRA DE MALVINAS

'Nunca pretendimos lo ajeno, nunca cederemos lo nuestro'
¡¡¡LAS MALVINAS ARGENTINAS!!!
Conmemoración del “Día del Veterano de Guerra y de los Caídos en la Guerra de Malvinas”,
A 27 años del 2 de Abril de 1982



En 1833 las Islas Malvinas, eran gobernadas y habitadas por argentinos, cuando en el mismo año fueron usurpadas por fuerzas Británicas y obligados por la fuerza, tanto sus autoridades y pobladores a emigrar inmediatamente de esa porción de territorio Argentino.
Al comienzo de las hostilidades habían pasado 173 años de aquella usurpación y siguiendo lo que dispone la Constitución Nacional sobre la recuperación “En el ejercicio pleno de la soberanía de las Islas Malvinas, Sanwich, Georgias del Sur y los espacios marítimos insulares correspondientes, debiendo respetar modo de vida de los habitantes, conforme al derecho internacional, constituyéndose esto en el objetivo permanente e irrenunciable del pueblo Argentino”.
El 2 y 3 de Abril marcaron la recuperación de Las Islas Malvinas y Sanwich y Georgias del Sur
Han pasado 27 años de aquel patriótico día 2 de abril de 1982, que trajera aparejado hechos históricos que se sucedieron en las Islas, mediante una acción militar que la República Argentina emprendiera contra el Reino Unido de Gran Bretaña para recuperar esas tierras Malvinenses.
El principal motivo de hoy, es recordar a nuestros héroes, que ofrendaron sus vidas por la PATRIA, también recordamos a sus familiares, veteranos de guerra de aquella GLORIOSA GESTA MALVINENSE y al pueblo argentino.
La recuperación dejó un hito fundamental con la pérdida del primer hombre en combate, me refiero al Capitán de Fragata de Infantería de Marina, Don Pedro Edgardo Giachino, primer héroe de Malvinas, luego le sucedieron 648 héroes más con la misma convicción asumida en defensa de la Nación Argentina.
Fueron 74 días de aprestos y combates, allí se sucedieron actos de mucho valor y demostración de profesionalidad, entre ellos podemos mencionar
Por aire los pilotos y sus tripulaciones burlaron a diario el bloqueo Británico, demostrando su formación y astucia criolla, llevando todo tipo de elementos reclamados desde las islas.
Otros fueron una imprevista pesadilla diaria para toda la flota Británica, ocasionándoles numerosa bajas tanto en lo personal como material, golpe muy duro para ellos, porque jamás habían sufrido tantas bajas en un periodo tan reducido, a pesar que eran los profesionales de la guerra.
En el mar se sucedieron hechos históricos reconocidos por el enemigo, el Guardacosta GC-83 “Río Iguazú” que llevando personal y armamento a DARWIN entró en combate con parte de la aviación inglesa, perdiendo la vida el Cabo Segundo Julio Omar Benitez, previo haber derribado un Sea Harrier.
El Capitán de Corberta Sergio Gómez Roca de la Armada Argentina mientras navegaba al mando del AVISO ARA “Alferez Sobral”, ofrendó su vida junto a siete miembros más de su tripulación, al ser atacados por las aviación británica, mientras se encontraban desarrollando tareas de búsqueda y rescate, de un piloto eyectado de la Fuerza Aérea Argentina.
El combate del Submarino S-21 “Santa Fé” en Georgias del Sur, enfrentando parte de la flota inglesa y su poderío aéreo con helicópteros de combate.
La tripulación del Crucero Gral Belgrano, efectuó una óptima evacuación, el coraje y espíritu de cuerpo de quienes lo abordaban en ese momento, sumaban sus esfuerzos al personal de rescate, salvando muchas vidas antes del hundimiento de la nave.
En tierra se sucedieron cruentos combates con heridos y cuantiosas bajas.
Entre ellos, el combate heróico donde perdiera la vida el Sargento Mario Cisnero en Monte Dos Hermanas, en una lucha titánica con sus soldados produciendo bajas y heridos al enemigo
Ofrendaron sus vidas en acciones heróicas el Teniente Estevez y los Soldados Carrascul, Aguirre, Sevilla y Luna, en los combates de DARWIN. Héroes que enaltecen la Nación!
Además cabe resaltar las muestras de valor en combate del Tte 1ro Esteban y su personal de comandos enfrentando al enemigo en inferioridad de condiciones produciendo bajas de helicópteros y personal terrestre en las filas del enemigo inglés.
Hago propia la oportunidad para destacar el valor en combate de todos los veteranos de Malvinas y decirles GRACIAS AMIGO VETERANO POR TU ENTREGA PARA CON NUESTRA PATRIA, mucho de los hechos allí vividos ya están glosados en cientos de film y libros que recorren el mundo entero, donde se destacan acciones aisladas de heroísmo de soldados y personal de cuadro de las Fuerzas Armadas y Seguridad.
Al 14 de Junio de 1982, se contabilizaban 74 días desde que comenzara el enfrentamiento militar y la Guarnición de tropas Argentinas no pudo resistir el ataque Británico, concluyendo con la “RENDICION Y FINALIZACION DE LAS ACCIONES BELICAS”.
En principio esa recuperación del 2 de Abril no pudo ser del todo gloriosa para los argentinos, hoy se encuentra en manos de la diplomacia conforme al mandato constitucional, donde debimos optar la recuperación por la vía diplomática, del diálogo y la Paz.
Es nuestro deseo que no pase mucho tiempo para que se haga realidad y podamos tener definitivamente ese suelo Malvinense usurpado por el COLONIALISMO INGLES.
Insto de esta humilde posición a no claudicar, a quienes tienen en sus manos el tratamiento directo por la vía diplomática, en honor a quienes ofrendaron sus vidas en combate y en honor los veteranos que ya nos se encuentran con nosotros debido a las secuelas por guerra.
A los familiares de caídos en Malvinas, el enorme reconocimiento por haber tenido en el seno de sus familias, a quienes en el momento preciso ofrendaron su vida en forma incondicional por la PATRIA, serán los verdaderos héroes de esa querida GESTA MALVINERA, emulando a quienes les precedieron en acciones similares en la historia, como el Gral José de San Martín, Gral Manuel Belgrano, entre otros conformando todos la verdadera historia de la NACION ARGENTINA. Mis queridos amigos ellos entregaron su vida con GLORIA por lo que más amaban “SU PATRIA”.
Hago propicia la oportunidad para agradecer en nombre de todos los veteranos de guerra de Malvinas, al pueblo Argentino por su grandeza de entrega incondicional, para con nosotros, desde el comienzo hasta la finalización de las hostilidades.
A Uds. mis queridos y verdaderos centinelas, los recordaremos siempre agradecidos de generación en generación, por la ofrenda que dieron en ese lugar recóndito al sur de la Nación, que denominamos EL ALTAR DE LA PATRIA ubicado en el cielo, agua y tierra de nuestras queridas ISLAS MALVINAS.
Para este nuevo aniversario, ya hicimos nuestro control de gestión y el mismo nos dice que jamás bajaremos la guardia, seguiremos mostrando al usurpador que no disfrutará feliz su usurpación mientras tengamos vida. Los métodos ya fueron mencionados precedentemente, pero tenemos la convicción que “LAS ISLAS MALVINAS, FUERON, SON Y SERÁN ARGENTINAS”.

Suboficial Norberto Francisco BAZAEZ
Veterano de Guerra de Malvinas
Fuerza Aérea Argentina

domingo, 15 de marzo de 2009

Así nos veía Darwin...

LOS GAUCHOS MALVINEROS

Por José Luís Muñoz Azpiri (h)


En 1833, a bordo del "HMS Beagle" capitaneado por Robert Fitz Roy, arribó a nuestras costas el joven naturalista Charles Darwin, mas tarde considerado "Con Shakespeare y Newton, la mayor contribución británica al mundo". Tras animarse a recorrer la Argentina entre malones y guerras civiles, visitó las Malvinas a los 24 años; era tan solo un eclesiástico aficionado a las ciencias naturales. El viaje de Darwin afirmó los mitos de Rosas y el gaucho en el mundo. Las hazañas de los gauchos que describe en el capítulo IX de su "Diario del viaje de un naturalista alrededor del mundo" recuerdan las proezas narradas en el "Facundo" en el escenario pampeano y resuman admiración y simpatía por los naturales de aquellas islas.

"Describiré ahora la corta excursión que hice alrededor de una parte de esta isla. Partí por la mañana con seis caballos y dos gauchos, estos últimos eran hombres excepcionales para el propósito y acostumbrados a vivir de sus propios recursos (...) Por la noche nos cruzamos con un pequeño rebaño. Uno de mis compañeros que se llamaba Santiago, separó muy pronto del grupo una vaca gorda, hizo girar las bolas y disparó con tino, dándole en las patas, pero no se enredaron. Inmediatamente tiró el sombrero en el sitio donde habían quedado las bolas, sin dejar de correr a todo galope, preparó el lazo y tras una persecución durísima alcanzó de nuevo la vaca y la enganchó por los cuernos. El otro gaucho había ido adelante con los caballos de repuesto, de modo que Santiago tropezó con alguna dificultad para matar la furiosa bestia. Consiguió llevarla a un trozo de terreno llano, adelantándose siempre que la embestía y cuando no quería moverse, mi caballo que estaba entrenado para tal faena galopaba hacia la res por detrás, y con el pecho le daba un violento empujón. Pero aún estando el animal en terreno llano no parece empresa fácil para un hombre solo matar una res salvaje en el paroxismo del furor, como no sea a balazos. Y no sería, en efecto, sin la ayuda del caballo que apeándose el jinete aprende al punto, guiándose por el instinto de conservación, a mantener el lazo tenso, de suerte que si la vaca o toro se mueven hacia delante, el caballo avanza con la misma rapidez, y si aquellos se paran el caballo sigue tirando, inclinado a un lado".

Todo el relato de Darwin es una elegía a la habilidad y bizarría de sus ocasionales compañeros y hacia lo que posteriormente abonaría uno de los ejes de su teoría: la adaptación del hombre al medio. No ahorra adjetivos al referirse a los habitantes del archipiélago: "Era admirable contemplar la destreza con que el gaucho se movía", "aunque no lo parezca, en realidad deben de hacer un gran ejercicio muscular cuando montan, "La caza de reses es una faena durísima", "Gauchos de constitución férrea", etc. En un territorio que denomina como "miserables islas", "No salía de mi asombro, al ver que los gauchos que en medio de la lluvia y cuando todo chorreaba agua, sin otros medios que un yesquero y un pingajo de algodón hicieron fuego inmediatamente. Buscaron debajo de los manojos de hierba y matas unos cuantos palitos secos que dividieron en finas astillas; luego las rodearon con otras mas gruesas, formando una cavidad parecida al nido de un pájaro; pusieron dentro el trapo con su chispa de fuego, y lo taparon todo. Después sostuvieron el nido en alto, exponiéndolo al viento, con lo que por grados empezó a humear más y más, hasta que al fin ardió en llamas. Creo que ningún otro procedimiento hubiera tenido probabilidades de dar resultado con materiales tan húmedos".

No hay registro que Darwin haya tomado un mate amargo, pero sí de haber descubierto un manjar inolvidable: el asado con cuero. "Es un bocado tan superior a la carne de vaca ordinaria como el venado lo es al cordero. Se puso encima de las brasas un gran trozo circular sacado del cuarto trasero, con el pellejo hacia abajo, en forma de plato, de suerte que no perdió nada de la sustancia. Si algún respetable regidor de Londres hubiera cenado con nosotros aquella noche "carne con cuero" indudablemente no hubiera tardado en celebrarse en Londres".

Tras los sucesos de Mayo, las autoridades de Buenos Aires, de quienes dependía el gobierno de Malvinas, asumieron la legítima soberanía que habían heredado de España en 1820, enviando al archipiélago la fragata "La Heroína", que procedió a enarbolar el emblema patrio mientras una salva de 21 cañonazos advertía a los numerosos barcos extranjeros el nuevo estado de cosas.

No mucho tiempo después, un hamburgués de familia francesa, que gozaba de las nacionalidades norteamericana y argentina, recibiría en concesión todos los baldíos de la isla Soledad: Luis Vernet. Era tal su tesón y espíritu emprendedor, que de no haber mediado la usurpación hubiera transformado a la humilde colonia en una nueva Vancouver. Numerosos colonos, algunos con sus familias, llegaron de Europa o se embarcaron en Montevideo provistos de ganado, útiles de agricultura y pesca. Los gauchos y algunos negros para el servicio lo hicieron en Buenos Aires, mientras que desde la zona magallánica arribaron algunos indios patagones. La gobernadora argentina, María Sáenz de Vernet, desembarcó con un piano y una nutrida biblioteca donde, según comentario de Fitz Roy, se encontraban representadas las principales obras editadas en Europa en diversos idiomas. No tardó el árido paraje de Puerto Soledad en adquirir semblanza de urbanidad, tal como lo detalla la Sra. Vernet en su meticuloso diario, que bien podría haber llevado la firma de Emily Brönte. En el mismo, donde se describe diariamente el estado del tiempo con la meticulosidad de un meteorólogo, observamos que pese a la distancia y el aislamiento la pequeña colonia no carecía de vida social. Doña María ofrecía conciertos de piano y canto, organizaba tertulias y minués, tanto para ocasionales marinos visitantes como para los propios colonos. Célebre fue una festividad de las familias alemanas a la que fueron invitados todos los criollos. En medio de la jarana hizo su aparición un pasajero del bergantín "Betsie", recién llegado de Buenos Aires, que esgrimiendo un arma de fuego amenazó con matar a todos los presentes. Estaba completamente mamado, tal vez exaltado ante la presencia de tanto gringo en tierra argentina, y animado por el espíritu que más tarde engendraría un Martín Fierro o un Santos Vega, se permitió una bravuconada que culminó en la celda del pueblo. Fue un precursor del nacionalismo argentino, pero los acontecimientos posteriores de la historia de la precoz aldea, lamentablemente no fueron tan risueños.

Gran parte de la historia de las Malvinas está preservada en el folklore del lugar. Particularmente en el lenguaje del campo, donde aún se usan palabras castellanas para designar los colores de los caballos y de las partes de la montura. Alexander Betts, un malvinense de cuarta generación que hasta 1982 vivió en las islas y actualmente, casado con una argentina reside en Córdoba, relata que "Todo el mundo en las islas sabe de lo que se está hablando cuando se dice alazán, zaino, malacara, manchau, rosillo o moro picaso. Del mismo modo se dice bozal, cabestro, bastos, soga-cincha, cojinillo, maneas, tientos, pretal y muchos más. Todo esto, obviamente, es el legado de los gauchos que anduvieron por estas islas. También quedaron nombres castellanos de algunos puntos geográficos, como Dos Lomas, Horqueta, Cantera, Bombilla, Rincón Grande, Rió Malo, Cuero Brook, estancia, cerritos, Colorado Pond, y muchos otros. Y hay una marca más de la influencia gaucha: el che. Tan usado es el término por los isleños que muchas veces los extranjeros en las islas se refieren a los locales como los ches" (Betts, Alexander. "La verdad sobre las Malvinas. Mi tierra natal" EMECE.1987).

Las incursiones geográficas por nuestras costas por parte de las potencias europeas distaban mucho de ser inocentes viajes científicos. Destaca el historiador John Cady: "Hacia la época (1850) Palmerston, primer ministro de Inglaterra, proyectaba apoderarse del Estrecho de Magallanes y la Patagonia. La aserción se funda en el testimonio de una comunicación de Palmerston a Henry Southern, del 19 de julio de 1850, existente en los archivos del Foreing Office y de una nota de Normandy al primero de los nombrados del 5 de agosto de igual año.. Palmerston fue quién ordenó en persona, en 1832, la ocupación de las Malvinas. Además, en la "Narración de los viajes de levantamiento de los buques de S.M.B.", obra en varios volúmenes que se encuentra en la Biblioteca Nacional, comprobamos que barcos hidrógrafos, como el "Adventure", se aproximaban a nuestros litorales como primer paso para adueñarse del llamado "Pays du Diable", o sea la Patagonia. El viaje de levantamiento de la "Beagle", fue una empresa de este tipo. Un funcionario argentino de ese entonces, el Cnel. Crespo, opuso reparos fundados a las investigaciones fueguinas de Fitz Roy, y tanto el como el joven naturalista de a bordo fueron vigilados celosamente por nuestras autoridades, según se halla expreso en un documento que conserva el archivo de nuestra Chancillería. No fue el único. Hombres como Pacheco, Guido y Rosas también miraron con desconfianza esta expedición que sirvió a los objetivos de dominación británica, según se desprende del propio Diario de Darwin. Solo de esta forma se comprende que un hombre de su aguda inteligencia pueda haber afirmado. "Después de haberse disputado Francia, España e Inglaterra la posesión de estas miserables islas, permanecieron inhabitadas. El gobierno de Buenos Aires las vendió más tarde a un particular, sin haberlas utilizado más que para un establecimiento penal, como la vieja España había hecho antes. Inglaterra invocó sus derechos y las ocupó. El inglés que quedó a cargo de la bandera fue posteriormente asesinado. Se envió a continuación un oficial sin proveerle de la fuerza necesaria y a nuestra llegada le hayamos encargado de una población compuesta en más de su mitad de rebeldes y asesinos fugitivos. El teatro es digno de las escenas que en él se representan."

Los presupuestos de la verdad parecían también "evolucionar" para Darwin. Francia, España e Inglaterra no se disputaron la posesión de las islas; éstas fueron siempre españolas. Las islas nunca permanecieron inhabitadas; gozaron de población y gobiernos regulares, desde 1767 a 1811; nueve años después se reasumió allí la soberanía argentina. El gobierno de Buenos Aires nunca vendió las islas, y las utilizó como algo más que colonia penal (explotación industrial, comercial y pesquera). No sabemos a cuáles derechos ingleses se podrá referir el viajero, Las "escenas" que allí se representaban eran resultado directo de la usurpación inglesa. La especialidad de Darwin era a lo que parece la historia...natural.